Iglesia recuerda hoy a San Felipe Neri

Felipe Neri (Florencia, 21 de julio de 1515-Roma, 26 de mayo de 1595), llamado el Apóstol de Roma, fue el fundador de la Congregación del Oratorio, que constituyó la proyección de su espiritualidad y su singular creación dentro de las distintas corrientes espirituales del Cinquecento italiano.1 Fue canonizado por la Iglesia católica unos veintisiete años después de su muerte. Su festividad se celebra el 26 de mayo.

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA 51 JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

El venidero domingo 28 de mayo se celebra la 51 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales es por eso que publicamos el mensaje del Papa Francisco para esta ocasión.

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA 51 JORNADA MUNDIAL DE LAS COMUNICACIONES SOCIALES

«No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5)

Comunicar esperanza y confianza en nuestros tiempos

Gracias al desarrollo tecnológico, el acceso a los medios de comunicación es tal que muchísimos individuos tienen la posibilidad de compartir inmediatamente noticias y de difundirlas de manera capilar. Estas noticias pueden ser bonitas o feas, verdaderas o falsas. Nuestros padres en la fe ya hablaban de la mente humana como de una piedra de molino que, movida por el agua, no se puede detener. Sin embargo, quien se encarga del molino tiene la posibilidad de decidir si moler trigo o cizaña. La mente del hombre está siempre en acción y no puede dejar de «moler» lo que recibe, pero está en nosotros decidir qué material le ofrecemos. (cf. Casiano el Romano, Carta a Leoncio Igumeno). Me gustaría con este mensaje llegar y animar a todos los que, tanto en el ámbito profesional como en el de las relaciones personales, «muelen» cada día mucha información para ofrecer un pan tierno y bueno a todos los que se alimentan de los frutos de su comunicación. Quisiera exhortar a todos a una comunicación constructiva que, rechazando los prejuicios contra los demás, fomente una cultura del encuentro que ayude a mirar la realidad con auténtica confianza. Creo que es necesario romper el círculo vicioso de la angustia y frenar la espiral del miedo, fruto de esa costumbre de centrarse en las «malas noticias» (guerras, terrorismo, escándalos y cualquier tipo de frustración en el acontecer humano). Ciertamente, no se trata de favorecer una desinformación en la que se ignore el drama del sufrimiento, ni de caer en un optimismo ingenuo que no se deja afectar por el escándalo del mal. Quisiera, por el contrario, que todos tratemos de superar ese sentimiento de disgusto y de resignación que con frecuencia se apodera de nosotros, arrojándonos en la apatía, generando miedos o dándonos la impresión de que no se puede frenar el mal. Además, en un sistema comunicativo donde reina la lógica según la cual para que una noticia sea buena ha de causar un impacto, y donde fácilmente se hace espectáculo del drama del dolor y del misterio del mal, se puede caer en la tentación de adormecer la propia conciencia o de caer en la desesperación. Por lo tanto, quisiera contribuir a la búsqueda de un estilo comunicativo abierto y creativo, que no dé todo el protagonismo al mal, sino que trate de mostrar las posibles soluciones, favoreciendo una actitud activa y responsable en las personas a las cuales va dirigida la noticia. Invito a todos a ofrecer a los hombres y a las mujeres de nuestro tiempo narraciones marcadas por la lógica de la «buena noticia». La buena noticia La vida del hombre no es sólo una crónica aséptica de acontecimientos, sino que es historia, una historia que espera ser narrada mediante la elección de una clave interpretativa que sepa seleccionar y recoger los datos más importantes. La realidad, en sí misma, no tiene un significado unívoco. Todo depende de la mirada con la cual es percibida, del «cristal» con el que decidimos mirarla: cambiando las lentes, también la realidad se nos presenta distinta.  Entonces, ¿qué hacer para leer la realidad con «las lentes» adecuadas? Para los cristianos, las lentes que nos permiten descifrar la realidad no pueden ser otras que las de la buena noticia, partiendo de la «Buena Nueva» por excelencia: el «Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios» (Mc 1,1). Con estas palabras comienza el evangelista Marcos su narración, anunciando la «buena noticia» que se refiere a Jesús, pero más que una información sobre Jesús, se trata de la buena noticia que es Jesús mismo. En efecto, leyendo las páginas del Evangelio se descubre que el título de la obra corresponde a su contenido y, sobre todo, que ese contenido es la persona misma de Jesús. Esta buena noticia, que es Jesús mismo, no es buena porque esté exenta de sufrimiento, sino porque contempla el sufrimiento en una perspectiva más amplia, como parte integrante de su amor por el Padre y por la humanidad. En Cristo, Dios se ha hecho solidario con cualquier situación humana, revelándonos que no estamos solos, porque tenemos un Padre que nunca olvida a sus hijos. «No temas, que yo estoy contigo» (Is 43,5): es la palabra consoladora de un Dios que se implica desde siempre en la historia de su pueblo. Con esta promesa: «estoy contigo», Dios asume, en su Hijo amado, toda nuestra debilidad hasta morir como nosotros. En Él también las tinieblas y la muerte se hacen lugar de comunión con la Luz y la Vida. Precisamente aquí, en el lugar donde la vida experimenta la amargura del fracaso, nace una esperanza al alcance de todos. Se trata de una esperanza que no defrauda ―porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones (cf. Rm 5,5)― y que hace que la vida nueva brote como la planta que crece de la semilla enterrada. Bajo esta luz, cada nuevo drama que sucede en la 2 historia del mundo se convierte también en el escenario para una posible buena noticia, desde el momento en que el amor logra encontrar siempre el camino de la proximidad y suscita corazones capaces de conmoverse, rostros capaces de no desmoronarse, manos listas para construir. La confianza en la semilla del Reino Para iniciar a sus discípulos y a la multitud en esta mentalidad evangélica, y entregarles «las gafas» adecuadas con las que acercarse a la lógica del amor que muere y resucita, Jesús recurría a las parábolas, en las que el Reino de Dios se compara, a menudo, con la semilla que desata su fuerza vital justo cuando muere en la tierra (cf. Mc 4,1-34). Recurrir a imágenes y metáforas para comunicar la humilde potencia del Reino, no es un manera de restarle importancia y urgencia, sino una forma misericordiosa para dejar a quien escucha el «espacio» de libertad para acogerla y referirla incluso a sí mismo. Además, es el camino privilegiado para expresar la inmensa dignidad del misterio pascual, dejando que sean las imágenes ―más que los conceptos― las que comuniquen la paradójica belleza de la vida nueva en Cristo, donde las hostilidades y la cruz no impiden, sino que cumplen la salvación de Dios, donde la debilidad es más fuerte que toda potencia humana, donde el fracaso puede ser el preludio del cumplimiento más grande de todas las cosas en el amor. En efecto, así es como madura y se profundiza la esperanza del Reino de Dios: «Como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece» (Mc 4,26-27). El Reino de Dios está ya entre nosotros, como una semilla oculta a una mirada superficial y cuyo crecimiento tiene lugar en el silencio. Quien tiene los ojos límpidos por la gracia del Espíritu Santo lo ve brotar y no deja que la cizaña, que siempre está presente, le robe la alegría del Reino. Los horizontes del Espíritu    La esperanza fundada sobre la buena noticia que es Jesús nos hace elevar la mirada y nos impulsa a contemplarlo en el marco litúrgico de la fiesta de la Ascensión. Aunque parece que el Señor se aleja de nosotros, en realidad, se ensanchan los horizontes de la esperanza. En efecto, en Cristo, que eleva nuestra humanidad hasta el Cielo, cada hombre y cada mujer puede tener la plena libertad de «entrar en el santuario en virtud de la sangre de Jesús, por este camino nuevo y vivo, inaugurado por él para nosotros, a través del velo, es decir, de su propia carne» (Hb 10,19- 20). Por medio de «la fuerza del Espíritu Santo» podemos ser «testigos» y comunicadores de una humanidad nueva, redimida, «hasta los confines de la tierra» (cf. Hb 1,7-8). La confianza en la semilla del Reino de Dios y en la lógica de la Pascua configura también nuestra manera de comunicar. Esa confianza nos hace capaces de trabajar ―en las múltiples formas en que se lleva a cabo hoy la comunicación― con la convicción de que es posible descubrir e iluminar la buena noticia presente en la realidad de cada historia y en el rostro de cada persona. 3 Quien se deja guiar con fe por el Espíritu Santo es capaz de discernir en cada acontecimiento lo que ocurre entre Dios y la humanidad, reconociendo cómo él mismo, en el escenario dramático de este mundo, está tejiendo la trama de una historia de salvación. El hilo con el que se teje esta historia sacra es la esperanza y su tejedor no es otro que el Espíritu Consolador. La esperanza es la más humilde de las virtudes, porque permanece escondida en los pliegues de la vida, pero es similar a la levadura que hace fermentar toda la masa. Nosotros la alimentamos leyendo de nuevo la Buena Nueva, ese Evangelio que ha sido muchas veces «reeditado» en las vidas de los santos, hombres y mujeres convertidos en iconos del amor de Dios. También hoy el Espíritu siembra en nosotros el deseo del Reino, a través de muchos «canales» vivientes, a través de las personas que se dejan conducir por la Buena Nueva en medio del drama de la historia, y son como faros en la oscuridad de este mundo, que iluminan el camino y abren nuevos senderos de confianza y esperanza.

Vaticano, 24 de enero de 2017

Francisco

Clausura Año Ju­bi­lar de San­ta Ma­ría Mag­da­le­na de Paz­zi, mon­ja car­me­li­ta de la An­ti­gua Ob­ser­van­cia

Hoy concluyo con mo­ti­vo del 450 aniver­sa­rio del na­ci­mien­to de San­ta Ma­ría Mag­da­le­na de Paz­zi, y donde  la Pe­ni­ten­cia­ría Apos­tó­li­ca ha con­ce­di­do que to­dos los mo­nas­te­rios car­me­li­ta­nos sean lu­ga­res en los que se pue­de ga­nar la in­dul­gen­cia ple­na­ria du­ran­te el año que va del 2 de abril de 2016 al 25 de mayo de 2017.

Santa María Magdalena de Pazzi (Florencia, 2 de abril de 1566 – 25 de mayo de 1607), nacida Caterina de Pazzi, fue una noble toscana y monja carmelita. Es venerada como santa por la Iglesia católica.

Caterina de Pazzi nació en una de las familias más ricas y distinguidas de Florencia, era la segunda hija de Camillo di Geri de’ Pazzi y de Maria Buondelmonti; en casa era llamada Lucrezia en homenaje a una abuela. Educada cristianamente, estudió en la Chiesa di San Giovannino dei Cavalieri, a cargo de los caballeros de Malta. Con sólo doce años tuvo, según sus escritos, el primer episodio de éxtasis en presencia de su madre y, a partir de este momento, tuvo diversas experiencias místicas. No se sabe si en 1581, mientras su padre era gobernador en Cortona, vivió un tiempo en el monasterio de terciarias franciscanas de la ciudad, lo que explicaría su espiritualidad franciscana.

Enviada a un convento a los catorce años, su familia la hizo volver para casarla con un noble; finalmente accedieron a los deseos de Caterina y dejaron que hiciera vida religiosa. Con dieciséis años, escogió la orden de las monjas carmelitas de la antigua observancia, ingresando en Santa Maria degli Angeli (San Frediano in Cestello), en Oltrarno (Florencia), el 27 de noviembre de 1582; tomó el nombre de María Magdalena. El convento estaba vinculado a círculos de mujeres influidas por las predicaciones de Girolamo Savonarola, con un clima evangélico de austeridad. Como otras místicas contemporáneas, su vida se caracterizó por la práctica continuada de la oración, la penitencia y la caridad hacia los necesitados.

Se hizo conocida por diversas experiencias místicas: éxtasis, raptos… que sólo se interrumpían por la asistencia a las horas del oficio divino o la Eucaristía. Estas experiencias eran recogidas por las monjas, que transcribieron las palabras que Magdalena dictaba cuando era transportada, en estados anómalos de conciencia. La obra escrita por la santa revela un estilo de viva oralidad y vigor.

Se encargó de acoger a las jóvenes que iban a la hospedería y, entre 1589 y 1607, formó a las novicias. Fue sub priora del monasterio de 1604 a 1605. Enfermó hacia 1604, muriendo tres años más tarde, el 25 de mayo de 1607.

En la Diócesis de Margarita en Venezuela el Monasterio Carmelitano de la Anunciación el Obispo diocesano Mons. Fernando Castro Aguayo presidio la santa misa de clausura de este año jubilar en compañía de varios sacerdotes y las religiosas que hacen vida en el Carmelo.

 

 

Iglesia celebra hoy la Ascensión de Jesús

La Ascensión de Jesús es la enseñanza cristiana sustentada por varios pasajes del Nuevo Testamento de que Jesucristo entró en la gloria con su cuerpo resucitado en presencia de once de sus apóstoles, cuarenta días después de la resurrección. En la narración bíblica, un ángel le dice a los discípulos que la segunda venida de Jesús se llevará a cabo de la misma manera que su Ascensión.

Los evangelios canónicos incluyen dos breves descripciones de la Ascensión de Jesús en Lucas 24:50-53 y Marcos16:19. Una descripción más detallada de la Ascensión corporal de Jesús en las nubes se da en Hechos 1:9-11.

La Ascensión de Jesús es profesada en el Credo de Nicea y en el Credo de los Apóstoles. La Ascensión implica la humanidad de Jesús siendo tomada en el Cielo. La Fiesta de la Ascensión es una de las principales fiestas del año cristiano. Se celebra en el día 40 del Domingo de Pascua, por lo que siempre cae en jueves. La fiesta se remonta al menos al siglo IV, como es ampliamente atestiguado. La Ascensión es uno de los cinco principales hitos en la narración del evangelio de la vida de Jesús, los otros son el bautismo, la transfiguración, la crucifixión y la resurrección.

En el siglo VI se había establecido la iconografía de la Ascensión en el arte cristiano, y las escenas de la Ascensión en el siglo IX estaban siendo representadas en las cúpulas de las iglesias. Muchas escenas de la Ascensión tienen dos partes, una parte superior (celestial) y una parte inferior (terrenal).  El Jesús ascendiendo es representado a menudo bendiciendo con la mano derecha, bendición dirigida hacia el grupo terrenal por debajo de él y que significa que él está bendiciendo a toda la Iglesia.

La Fiesta de la Ascensión es una de las grandes fiestas del calendario litúrgico cristiano, y conmemora la Ascensión corporal de Jesús al Cielo. El día de la Ascensión se celebra tradicionalmente en jueves, el cuadragésimo día desde el primer día de Pascua. Sin embargo, algunas provincias católicas han trasladado la observancia al domingo siguiente. La fiesta es una de las fiestas ecuménicas (es decir, universalmente celebradas), superando a las fiestas de la Pasión, de la Pascua y Pentecostés.

 

Paz en Ucrania, María Auxiliadora, la Ascención del Señor. Oración y bendición del Papa a peregrinos del mundo

(RV).- En su audiencia general,  en el día en que la Iglesia universal invoca a María Auxiliadora y en la víspera de la Solemnidad de la Asunción del Señor, el Papa  Francisco deseó a los numerosos peregrinos de tantas partes del mundo que su peregrinación a la Ciudad Eterna reavive su fe y suscite un nuevo compromiso en la caridad y en la solidaridad.

Asegurando una vez más su oración por la paz, el Santo Padre se dirigió en especial a un grupo proveniente de Ucrania:

«Saludo a los peregrinos ucranianos que han participado en la peregrinación militar internacional a Lourdes y sigo invocando al Señor por la paz para la querida tierra ucraniana».

El anhelo de tantas personas hoy es el de encontrar a Jesús y de que Él nos encuentre

En su bienvenida a los peregrinos de lengua árabe, en especial a los provenientes de Siria, Tierra Santa y Oriente Medio, el Papa Francisco hizo hincapié en el tema central de su catequesis, sobre Emaús y el camino de la  esperanza cristiana:

«Hoy, tantas personas viven la experiencia de los dos discípulos de Emaús, con el corazón desgarrado por guerras y desilusiones: viven la necesidad de encontrar a Jesús y de ser encontrados por Él. En realidad, sólo el Resucitado puede reencender, en ellos y en la humanidad desilusionada, la llama de la esperanza que nunca defrauda. Que el Señor los bendiga a todos y los proteja del maligno»

En la alegría del Señor Resucitado, el Obispo de Roma renovó su invocación al amor misericordioso de Dios, nuestro Padre, sobre todos. Y, en su cordial saludo a los  polacos, reiteró su exhortación a buscar y confiar siempre en el amparo de la Madre de Dios:

«Todo hombre, en los momentos difíciles de la vida, se siente perdido y no sabe qué hacer. Necesitamos el apoyo de alguien, una ayuda, un consejo, sobre todo en ámbito espiritual. La memoria de la Bienaventurada Virgen María Auxiliadora, que recordamos hoy nos hace tomar conciencia de la grandeza del don de la protección de la Madre del Hijo de Dios sobre cada uno de nosotros. Encomendémosle precisamente a Ella nuestra vida. Cuando estemos en duda invoquemos sin cesar su amparo: ¡María Auxiliadora interceda por nosotros! ¡Alabado sea Jesucristo!

El Papa Francisco invocó a Nuestra Señora de Sheshan en la Jornada de Oración por la Iglesia en China:

«Hoy quiero saludar también en especial a los peregrinos de Hong Kong en el día de la Virgen de Sheshan, que ella los proteja».

La Virgen María auxilio de los cristianos estuvo presente también en las palabras del Papa en su saludo especial a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados:

«Hoy celebramos la memoria de María Auxiliadora, auxilio de los cristianos. Queridos jóvenes, aprendan a amar siguiendo la escuela de la Madre de Jesús; queridos enfermos, en el sufrimiento rueguen la celestial intercesión de la Virgen Santa con el rezo del Rosario; y ustedes, queridos recién casados, al igual que la Virgen, sepan  escuchar siempre la voluntad de Dios sobre vuestra familia»

Fuente: Radio Vaticano(CdM – RV)

Hoy 24 de mayo se celebra el día de María Auxiliadora

María, auxilio de los cristianos (en latín: Maria Auxilium Christianorum) es un título antiguo dado a María, madre de Jesús. Fue originado hacia el año 345 con san Juan Crisóstomo, tomó fuerza con el papa Pío V en el siglo XVI y fue definitivamente popularizado con el desarrollo de las obras educativas y apostólicas de Don Bosco en el siglo XIX, en la advocación mariana de María Auxiliadora. Aunque comúnmente se asocia el título con la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa también lo conoce desde que en 1030 Ucrania logró defenderse de una invasión bárbara, hecho que la religiosidad de la época atribuyó al auxilio de la Virgen María.

Hasta el siglo XIX, la advocación de María Auxiliadora se asoció fuertemente a la defensa militar de los bastiones católicos y ortodoxos en Europa, el norte de África y Medio Oriente frente a los pueblos no cristianos, muy especialmente los musulmanes. Precisamente bajo el pontificado de Pío V, los pueblos euro-cristianos reunieron una importante fuerza militar para detener en la batalla de Lepanto (1571) el expansionismo del Imperio otomano por el Mediterráneo occidental. Mientras la Liga Santa encabezada por España e integrada por los Estados Pontificios, la República de Venecia, la Orden de Malta, la República de Génova y el Ducado de Saboya, derrotaron a la armada del Imperio otomano, el papa había pedido a toda la cristiandad que rezara el rosario. En gratitud por la victoria, el papa Pío V instituyó la fiesta de la Virgen de las Victorias, después conocida como la fiesta del Rosario, a celebrarse el primer domingo de octubre, y agregó el título «auxilio de los cristianos» (Sancta Maria Auxilium Christianorum) a las letanías lauretanas. Con la popularización que los salesianos hicieron de la devoción a María Auxiliadora en todos los países en donde se abrieron casas de Don Bosco, se dio el surgimiento de numerosos santuarios, entre los cuales el más célebre es precisamente el de la Basílica de María Auxiliadora en Turín. El título de María como «auxilio de los cristianos» forma parte hasta hoy de las letanías lauretanas.

Oración para pedir gracias

María Auxiliadora! Confío en ti, sé que

escuchas siempre nuestras súplicas

y atiendes nuestras necesidades, sé que Tú

puedes ayudarme en este momento, y por

eso te pido ………… (mencionar lo que se pide).

Tengo fe, nadie más que Tú me puede auxiliar.

Dejo en tus manos esta preocupación

que me aflige. Soy tu hijo/a, no me abandones.

Te confío también a todos los que te necesitan,

especialmente a mi familia…

Cúbrenos con tu Manto que nos protege de todo

mal, y danos tu Bendición. Amén

Cuadro de María Auxiliadora pintado en 1865 por Tomás Andrés Lorenzone (1824-1902), a pedido de Don Bosco. Se ubica en la Basílica de María Auxiliadora de Turín, Italia

Celebramos a Santa Rita de Casia, Santa de los Imposibles

Santa Rita de Casia (en italiano: Rita da Cascia; bautizada con el nombre de Margherita Lotti;Roccaporena, 1381 – Cascia, 1457) fue una religiosa italiana y una de las santas más populares de la Iglesia católica.[cita requerida] Su nombre es probablemente una abreviación de Margherita. Sus símbolos representativos son las rosas y los higos.

Rita nació en la aldea de Roccaporena, 5 km al oeste del pueblo de Cascia (provincia de Perugia, región de Umbría) en 1381 y falleció el 22 de mayo de 1457.

Nació de padres mayores. A pesar de que quería ser monja, cuando tenía 14 años de edad1 sus padres la casaron con un hombre del pueblo llamado Paolo Mancini. Su esposo le causó muchos sufrimientos, pero ella se consolaba en la oración y le devolvió su crueldad con bondad, logrando su conversión a Cristo con el paso de los años.

Tuvieron dos hijos mellizos, Jacobo y Paolo. Un día Manccini —que trabajaba como sereno de la aldea de Rocca Porena y tenía muchos enemigos por sus fechorías pasadas- fue emboscado y asesinado. Una vez viuda, pero aliviada ya que había logrado que Fernando muriera en paz, Rita pidió la admisión al monasterio de las agustinas de Santa María Magdalena, en Cascia (establecido en 1256). Pero no fue aceptada debido a que sólo se permitían vírgenes. Un año más tarde (1417) también murieron sus dos hijos púberes. Fallecieron ambos al mismo tiempo, de muerte natural. Rita los había preparado plenamente para encontrarse con Cristo. Con un amor heroico por sus almas, le había suplicado que ambos adolescentes murieran, porque temía que estuvieran planeando vengar el asesinato de su padre (la ley de la vendetta). Habrían cometido así el pecado capital de la venganza, lo que hubiera condenado sus almas eternamente. Ambos se enfermaron y murieron, también pidiendo perdón a su madre por todos los dolores que le habían causado.

Ya sin obligaciones familiares, Rita fue aceptada en el convento, recibió los hábitos de monja, y más tarde realizó su profesión de fe. Tenía 36 años. En el convento, Rita se entregó a una vida de oración y penitencia.

De acuerdo a la tradición en 1428, una madrugada Rita recibió de manos de Cristo una larga astilla de madera clavada en el hueso de la frente. Se trataba de un estigma divino: la marca de la corona de espinas que Jesucristo había exhibido en la cruz. Le extrajeron la astilla y la guardaron como reliquia sagrada. Cada madrugada el estigma se le volvía a abrir por sí mismo, hasta que empezó a expeler un fuerte olor inmundo, que se mantuvo milagrosamente el resto de su vida.

En 1453 Rita cayó en cama gravemente enferma. Desde ese momento, estando siempre atendida por novicias, la herida de su frente gradualmente se cerró, pero Rita pasó los últimos cuatro años de su vida con infecciones en la sangre.

Uno de los símbolos de santa Rita es la rosa. En su vejez, ella contaba que su marido le prohibía dar de comer a los pobres. Un día en que estaba saliendo de su casa con un pan bajo sus ropas, Mancini la confrontó y le quitó el vestido: pero el pan se había convertido milagrosamente en rosas. Esta historia también se cuenta que le sucedió a Santa Isabel de Portugal y a san Diego de Alcalá.

Al final de su vida, la visitó su prima de su aldea de Rocca Porena. Le preguntó si quería algo y Rita le pidió que le llevara una rosa del jardín del convento. En pleno invierno, la prima creyó que no encontraría nada, pero cuál no sería su sorpresa al encontrar un pimpollo de rosa. Se lo llevó a Rita. Esa rosa representaría el amor de Cristo hacia Rita, y la capacidad de Rita de interceder por las causas imposibles.

Generalmente se la pinta sosteniendo rosas, o con rosas apoyadas en el piso a sus pies. El día de su fiesta, el 22 de mayo, las iglesias de Santa Rita o las regentadas por la Orden de San Agustín, en todo el mundo, distribuyen rosas a los participantes devotos y durante la misa el sacerdote las bendice.

Narra la leyenda que, inmediatamente después de ser bautizada, abejas blancas entraban y salían de la boca de Rita sin hacerle daño.

No se duda de que este episodio de las abejas pertenece a la primera tradición ritiana, pero no se lo considera necesariamente como un fenómeno sobrenatural. De todas el papa Urbano VIII manifestó un gran interés y, además de llevarlas en su escudo pontifical, se preocupó en persona de estudiar el comportamiento de esta especie de abejas que, al parecer, son únicas en el mundo. Urbano VIII, sabiendo lo de las misteriosas abejas, pidió que una de ellas le fuera llevada a Roma. Después de un cuidadoso examen, le ató un hilo de seda y la dejó libre. Esta se descubrió más tarde en su nido en el monasterio de Cascia, a 138 kilómetros de distancia.

Aún hoy, en el antiguo monasterio donde Rita vivió y murió como monja agustina, se encuentran a las abejas «murarias», llamadas así porque habitan en los muros. Aunque la devoción popular ha preferido llamarlas «abejas de Santa Rita» por haberlas relacionado con aquellas misteriosas abejas que rodearon su cuna pocos días después de su bautismo.

Pero en Casia las «abejas de santa Rita» no sólo viven en los muros del monasterio, sino que también junto a éste. Así lo ha querido la Beata Teresa de Casia (Madre Teresa Fasce) que en 1938 fundó la «colmena de Santa Rita», una obra donde niños carenciados reciben ayuda para crecer fuertes, y emprender luego el vuelo de la vida.

Según una tradición, desde que era bebé, mientras dormía en una cesta, abejas blancas se agrupaban sobre su boca, depositando en ella la dulce miel sin hacerle daño y sin que la niña llorara para alertar a sus padres. Uno de los campesinos, viendo lo que ocurría trató de dispersar las abejas con su brazo herido. Su brazo se sanó inmediatamente.

Después de 200 años de la muerte de Santa Rita, algo extraño ocurrió en el monasterio de Cascia. Las abejas blancas surgían de las paredes del monasterio durante Semana Santa de cada año y permanecían hasta la fiesta de Santa Rita, el 22 de mayo, cuando retornaban a la inactividad hasta la Semana Santa del próximo año. Los huecos en la pared, donde las abejas tradicionalmente permanecen hasta el siguiente año, pueden ser vistos claramente por los peregrinos que llegan hoy al monasterio.

Rita murió en el convento agustiniano el 22 de mayo de 1457 a la edad de 76 años. La gente se agrupó en el lugar para mostrar los últimos respetos a su cadáver, que emitía una intensa fragancia dulce (como si hubiera sido embalsamado). Su cuerpo se conserva hasta la actualidad (aunque muy deshidratado). Empezaron a correr rumores de que por intercesión de la monja, sucedían curaciones milagrosas. Así la devoción hacia Rita se extendió por toda Italia.

Rita fue beatificada por el papa Urbano VIII en 1627, cuyo secretario privado Fausto Cardinal Poli había nacido a 15 km de Roccaporena, que había sido el lugar de nacimiento de Rita).

El 24 de mayo de 1900 fue canonizada por el papa León XIII.

La fiesta de Santa Rita es el 22 de mayo.

Santa Rita es patrona de:

  • Las enfermedades
  • Las heridas
  • Los problemas maritales
  • Las causas imposibles
  • Las pérdidas
  • El abuso
  • Las madres
  • Los matrimonios
  • La familia
  • La paz
  • De los casos difíciles y desesperados
  • Las causas perdidas

A raíz de su beatificación, a principios del siglo XX se construyó un gran santuario de Santa Rita en Cascia, la Basílica de Santa Rita de Casia. Éste, y una casa en Rocaporena construida en el sitio donde se cree que estaba su casa natal, son los dos lugares de peregrinación más activos de Umbría.

En este Portal de NotiCatolico al día la tenemos como una de nuestra Patrona por eso pedimos hoy en su día que nos siga iluminando para seguir Comunicando con Amor, Misericordia y Verdad.

Santa Rita de Casia, Ruega por Nosotros. 

El Papa inaugura la 70ª Asamblea general de la Conferencia Episcopal Italiana

(RV).- El Papa Francisco recibió la tarde del lunes 22 de mayo a los participantes en la 70ª Asamblea General de la Conferencia Episcopal Italiana, que se lleva a cabo en Roma del 22 al 25 de mayo en el Aula Nueva del Sínodo.

Los trabajos del episcopado italiano iniciaron tras el saludo del Cardenal Presidente, Angelo Bagnasco, con la introducción del Papa Francisco, que abrió el diálogo reservado a los obispos.

El programa prevé la elección de la terna relativa al nombramiento del Presidente de la CEI en el martes 23. Los obispos se confrontarán sobre el tema principal de esta Asamblea: Jóvenes, para un encuentro de fe.

Entre los temas en discusión estarán el camino de preparación para la próxima Semana Social (Cagliari 26-29 de octubre de 2017), las normas sobre el régimen administrativo de los tribunales eclesiásticos en Italia y una serie de obligaciones de carácter jurídico y administrativo.

El miércoles 24, a las 8:30 am, los obispos concelebrarán la Eucaristía en la basílica de San Pedro, y el Jueves 25, a las 13.30 horas, en el atrio del Aula Pablo VI se llevará a cabo la conferencia de prensa conclusiva.

Fuente: Radio Vaticano

¡Que callen las armas y prevalezca la buena voluntad de dialogar! La República Centroafricana en el corazón del Papa

Queridos hermanos y hermanas,

lamentablemente llegan noticias dolorosas de la República Centroafricana, país que llevo en el corazón, especialmente después de mi visita en noviembre de 2015. Enfrentamientos armados han provocado numerosas víctimas y desplazados, y amenazan el proceso de paz. Estoy cercano a la población y a los obispos y a todos aquellos que se prodigan por el bien de la gente y por la pacífica convivencia. Rezo por los difuntos y los heridos y renuevo mi llamamiento: que callen las armas y prevalezca la buena voluntad de dialogar para dar al país paz y desarrollo.

El próximo 24 de mayo todos nos uniremos espiritualmente a los fieles católicos en China, en la conmemoración de la Bienaventurada Virgen María “Ayuda de los Cristianos”, venerada en el santuario de Sheshan, en Shangai. A los católicos chinos les digo: levantemos la mirada hacia María nuestra Madre, para que nos ayude a discernir la voluntad de Dios acerca del camino concreto de la Iglesia en China y nos apoye en el acoger su proyecto de amor con generosidad. María nos alienta a ofrecer nuestra contribución personal para la comunión entre los creyentes y por la armonía de la entera sociedad. No nos olvidemos de testimoniar la fe con la oración y con el amor, manteniéndonos siempre abiertos al encuentro y al diálogo.

Dirijo mi saludo cordial a ustedes, fieles de Roma y peregrinos.  De manera particular a la Capilla de Música de la Catedral de Pamplona; al grupo del Colégio São Tomás, de Lisboa; a los fieles de la Capilla Saint-Charles del Hospital de la Croix Saint-Simon, de Paris; a aquellos de Torrent (Valencia, España), del Canadá y de los Estados Unidos de América, entre los que se encuentran algunos de la isla de Guam.

Envío un saludo especial a los chicos confirmados y confirmandos de la diócesis de Génova: Dios mediante iré a visitar vuestra ciudad el próximo sábado.  Saludo también a las “Coccinelle” de Frosinone y a los fieles de la Parroquia Santa María Goretti en Roma.

A todos les deseo un buen domingo. Por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta la vista!

Papa: tecnología y ética al servicio de la dignidad humana del trabajo. Evangelio y doctrina social de la Iglesia

(RV).- El Papa Francisco alentó los esfuerzos que la Fundación Centesimus Annus Pro Pontefice realiza para llevar la luz del Evangelio y la riqueza de la doctrina social de la Iglesia para construir un  mundo más justo, libre y en armonía para toda la familia humana.

El Santo Padre recibió a los participantes en la Conferencia internacional dedicada a encontrar alternativas constructivas en la actual situación global del trabajo y la tecnología, para impulsar la dignidad humana, la solidaridad y la virtud cívica:

«Expreso mi aprecio por vuestros esfuerzos en encontrar modos alternativos de comprensión de la economía, del desarrollo y del comercio, para responder a los desafíos éticos planteados por la imposición de nuevos paradigmas y formas de poder, derivadas de la tecnología, la cultura del descarte y de estilos de vida que ignoran a los pobres y desprecian a los débiles (cfr Enc. Laudato si’, 16)»

El Papa destacó que la lucha contra la pobreza exige una comprensión profunda de la misma como fenómeno humano y no meramente económico

«Promover el desarrollo humano integral requiere diálogo e implicación con las necesidades y los anhelos de la gente. Requiere escuchar a los pobres y su cotidiana experiencia de privaciones múltiples y sobrepuestas, ideando respuestas específicas a situaciones concretas. Ello requiere dar vida, en el interior de las comunidades y entre las comunidades y el mundo de los negocios, a estructuras de mediación capaces de reunir a las personas y los recursos, iniciando procesos en los cuales los pobres sean protagonistas principales y beneficiarios. Este enfoque de la actividad económica, basado en la persona, alentará la iniciativa y la creatividad, el espíritu empresarial y a las comunidades de trabajo y de empresa, de modo que se pueda favorecer la inclusión social y el crecimiento de una cultura de solidaridad eficaz».

El Obispo de Roma hizo hincapié en su preocupación ante el desempleo que afecta a la juventud y a los adultos que no disponen de medios para promoverse a sí mismos:

«Es un problema que ha asumido proporciones verdaderamente dramáticas tanto en los países desarrollados como en aquellos en vías de desarrollo y que pide ser afrontado por sentido de justicia entre las generaciones y de responsabilidad para el futuro. Del mismo modo, los esfuerzos para afrontar el conjunto de las cuestiones enlazadas con el desarrollo de las nuevas tecnologías, con la transformación de los mercados y con las legítimas aspiraciones de los trabajadores, deben considerar no sólo a los individuos, sino también a las familias. Ésta, como saben, ha sido una preocupación expresada en las recientes asambleas sinodales sobre la familia, que han destacado cómo la incertidumbre en las condiciones laborales aumenta la presión y los problemas de la familia y tiene un efecto sobre la capacidad de la familia de participar fructuosamente en la vida de la sociedad».

(CdM – RV)

Fuente: Radio Vaticano